Hola a todos...!!!

En este blog he decidido juntar unas historias paranormales de la web con la finalidad de que ustedes pasen un buen rato leyendo

jueves, 16 de diciembre de 2010

Lo acompaño

Don Juan era guardián de un colegio como llevaba varios años trabajando en la institución le habían dado una pequeña casa para que viva con su familia que consistía de su esposa , sus dos hijas y uno que venía en camino es decir la Sra estaba embarazada de 6 meses aproximadamente , Don Juan era muy responsable en su trabajo todos los días empezaba su trabajo cuando los alumnos se iban a sus casas es decir a eso de las 18:30 el tenía que revisar todos los salónes para asegurarce que ningún alumno o persona particular se quedará dentro de la institución después de eso tenía que recorrer todo el colegio para que no entrará nadie , en todos los años que había trabajo nunca había ocurrido nada malo ….


Una noche llegó una visita a la casa de Don Juan era su compadre que vivía a unos minutos del colegio el llegó como a las 18:00 y se pusieron a conversar con Don Juan se hizo la hora que Don Juan tenía que empezar a trabajar y su compadre decidió acompañarlo Don Juan accedio los dos empezaron a revisar los salones y al llegar al curso de química vieron atrás de la ventana la silueta de una persona por el tamaño parecía que era un alumno Don Juan se dio la vuelta para llegar a la parte de atrás del salón y encontró a un joven que estaba de espalda sentado atrás de un árbol lentamente se le fue acercando cuando estuvo detrás de el le dijo

- Joven está no es hora de que estés aquí retirate a tú casa

- Hola Don Juan como está , no me quiero ir aún ( Joven )

- No has entendido tengo que cerrar las puertas del colegio tienes que irte ( Don Juan )

- Está bien me iré hasta luego pero no crea en todo lo que mira hay cosas que no son lo que parecen ( Joven )

Dijo esto mientras se iba Don Juan no le prestó importancia se aseguró en cerrar la puerta principal y se regresó a donde se quedó su compadre quen aún lo esperaba en el salón estaba un poco nervioso cuando llegó Don Juan le preguntó que quién era la persona que estaba afuera Don Juan le contestó que un alumno que se había quedado en el plantel pero que ya se había marchado a su casa que no era nada de preocuparse , el compadre le comentó que cuando se estaba marchando el muchacho vio algo extrañó en su rostro pero que talvez se equivocó y sólo fue su imaginación , los dos siguieron revisando el resto del colegio cuando terminaron eran como las 20:00 y se fueron a una banqueta a conversar la plática se puso más interesante hasta que sacaron una botella de licor y empezaron a beber constantemente se daban vueltas por el colegio a revisar que todo este en orden , ya eran como las 02:30 am y Don Juan se dio cuenta que su compadre ya estaba muy mareado así que decidió ir a dejarlo a su casa le dijo a su mujer que se iba a ir un rato que sí pasaba algo que no vaya a salir de la casa , el se decir a partir era un camino muy oscuro y tenían que pasar 3 riachuelos para llegar a la casa de su compadre cada vez el camino era más oscuro y lleno de montes , la neblina era más tensa y la noche fría ellos conversaban para calmar un poco los nervios al pasar el segundo riachuelo Don Juan tubo un mal presentimiento y le dijo a su compadre que lo sentía mucho pero sólo lo iba acompañar hasta ese lugar que su familia podía estar en peligro y se iba a regresar se despidió y empezo su camino de regresó al colegio cada vez su presentimiento se hacia más fuerte sentía en su corazón un miedo que no lo podía entender empezó a caminar más rápido entre la oscuridad y la niebla que habían vio la silueta de alguien a unos metros de distancia era alguien pequeño del tamaño de un niño de un metro aproximadamente , Don Juan se detuvo por un momento el cuerpo se le entumio y un miedo muy grande acompañado de pánico se apoderaron de el por un momento pensó en regresarse por donde vino , dio unos pasos hacia atrás y se volvió a detener pensando en su familia se armó de valor se colocó la carabina entre el brazo y empezó a caminar hacia al frente , respiraba profundamente intentando disimular el miedo que sentía cuando estuvo más cerca de la sombra escuchó una voz

- Don Juan lo acompañó ?

- No Gracias Dios me está acompañando y con el voy seguro dijo Don Juan con una voz fuerte y dando a entender que no tenía miedo la sombra se desapareció por un momento y Don Juan siguió caminando sin ver hacia atrás , cuando ya había caminado un buen tramo se fijo que a lado de el venía caminado el mismo Joven que vio en el colegio pero tenía la cara cambiada se notaba el mal en us ojos , Don Juan siguió caminando y empezó a orar cuando estaban cerca al colegio llegaron a una parte en donde estaba un poste de luz con una lámpara encendida al momento que pasaron por ahí la persona que caminaba junto a el desapareció , Don Juan descanso un momento ahí y siguió su camino pensó que ya se había ido aquel ser , cuando estaba entrando al colegio sintió nuevamente ese mal presentimiento y lo único que pensó fue en irse a su casa a ver a su familia cuando estaba llegando por el altar patrio vio que su mujer se acercaba a el de frente venía muy despacio , cuando la tubo de frente ella le dijo

- Viejo vamos a que te tomes un cafecito para que se pase el frío

- Sí por que me pasó almo extrañó vieja ( Don Juan)

Don Juan la abrazo y caminaban hacia la casa pero Don Juan no noto que en vez de acercarce se estaban alejando de la casa el sólo se dejaba llevar por la mujer cuando el reaccionó le dijo que estaban llendo en la dirección equivocada ella intentó abrazarlo con más fuerza tanto que sintió un escalofrio por todo su cuerpo también empezó a sentirse débil sólo seguía caminando , cuando de frente volvió a ver la silueta del Joven del colegio el pensó que sería su fin el miedo recorrió todo su cuerpo sólo pensaba en su familia en sus hijas su esposa y en el pequeño que venía en camino pero cuando estuvieron frente al ser volvió a escuchar

- Don Juan lo acompañó

En ese momento recordó las palabras que le había dicho en el colegio y respondió

- Está bien aceptó tú compania ( Don Juan )

en ese momento un frío recorrió su cuerpo sintió mareo y se desplomó en el piso estando ahí escuchó el grito de una mujer fue un grito espantoso rápidamente levantó la mirada y a lo lejos sólo vio la sombra de los dos seres se iban pero el Joven llevaba al otro ser que había cambiado de forma del brazo como sí la estuviera forsando a irse , Don Juan se sintió mejor se levantó y empezó a correr hacia su casa al llegar su mujer lo estaba esperando en la sala el la abrazo preguntándole sí había salido de la casa ella le contestó que no pero que escuchó sonidos extraños , Don Juan nunca volvió a ver ni al Joven ni a la mujer que se le asomarnos esa noche pero en su mente se repite ” Don Juan lo acompañó ” .

El gato diabolico

Esta historia sucedió cuando yo era pequeño, tenía como 6 años y recuerdo que en una madrugada me levanté temprano para acompañar a mi madre porque ibamos a viajar, eran como a las cinco de la mañana y me dirijí al baño que quedaba fuera de mi casa, pero al salir al patio, yo vi un gato negro que caminada con las patas trasera, como si fuera un humano, yo lo vi que estaba todo desgarrado, como en estado de descomposición, vi que me volteó a ver y se rió de mi, yo me quedé pasmado hasta que mi madre me fue a ver, le conté lo sucedido y me regañó porque dijo que eran cosas de mi imaginación, pero meses mas tarde, una noche mi madre vio que se metió algo bajo mi cama, ella se asomó bajo la cama y alumbró con una linterna y vio al extraño ser que yo vi esa madrugada, ella lo vio que estaba rasgandose la piel y cuando se percato que lo estaba viendo mi mamá, este ser dio un gran alarido que hizo que yo me levantra llorando, mi mamá empezó hacer oraciones y con el tiempo ya no sucedió nada extraño hasta el dia de hoy…..PABLO MARTINEZ


(Historia obtenida de la hora marcada)

La muñeca maldita

Pues yo siempre he sido un poco escéptico en temas sobrenaturales, pero puedo asegurar que después de esta experiencia ya lo voy a pensar antes de decir que no creo en nada de fantasmas o algo.




Todo empezó hace como 3 años, cuando yo aún solía juntarme en la casa con todos mis primos. Ese día mis tíos habían ido a un baile, y pues mis primos Oscar, Fernanda y yo éramos los más grandes (teníamos como 12 ó 13 años) y por tanto nos encargaron a los pequeñines para cuidarlos en la casa de mis tíos.



En su casa hay un cuarto pequeño que era el de mi prima, donde decidimos quedarnos a jugar, mis primitos (y primitas) empezaron a brincar en la cama, cuando de pronto todos se quedaron quietos y nos preguntaron “¿A poco ya llegaron los papás de Fer?” a lo que respondí que no, pues había pasado como media hora desde que mis tíos se habían ido.



La razón del por qué me preguntaron, fue porque se oían ruidos afuera en la sala, y debajo de la puerta vimos todos como alguien pasó corriendo… ¡¡Pero no había nadie afuera del cuarto!!.



Por otro lado, en el cuarto que quedaba en frente del cuarto de mi prima, hay una muñeca llamada “Dorita Grabadorcita” (así es su nombre), que mi prima tiene encima de un estante, (la muñeca no tenía pilas, pero nosotros no lo sabíamos); uno habla y se queda grabado en la muñeca, pues ese día, la muñeca se movía y hacía ruidos (como queriendo hablar), y para sorpresa nuestra vimos en su interior ¡¡y no tenía pilas!!. Todos salimos corriendo, y no hablamos mucho del tema, porque de verdad si me hacia del miedo…



La muñeca ahora mi prima le tiene un miedo horrible, e incluso ella y su hermano han visto que sus ojos se mueven o que se les queda viendo feo,un día se nos ocurrio quemarla, cuando la lanzamos hacia el fuego la muñeca emitia unas carcajadas aterradoras y decia unas palabras que no entendiamos pareciera que hablaba en otro idioma. DEADMAN
(sacada de otra pagina , verifiquen las etiquetas)

La muerte camina

Voy a contaros una cosa que hasta hoy no he contado a nadie más. Solo mi mujer y yo conocemos esta historia y por temor a que nos tomen por locos, nunca antes la habíamos contado. Por aquel entonces ella era mi novia.




Habíamos ido de vacaciones durante una semana y me acuerdo que llovió intensamente nada más llegar al aeropuerto por lo que tuvimos que permanecer en el hotel durante dos días sin salir. Intentamos ver la tele pero el único canal que quedaba emitía en un idioma que no entendíamos. Creímos que se había ido la señal por el fuerte temporal pero descubrimos el lunes, cuando mejoró el tiempo, que la tele no volvía y que el lugar había muerto. No por la tormenta, la gente estaba tirada en medio de la calle, todos muertos.



Había miles de cadáveres por el suelo, los vimos desde la ventana, y pensamos que debía haber sido una especie de peste repentina y que podríamos contagiarnos. No habíamos salido del hotel, ni siquiera de nuestra habitación ya que habíamos comprado agua embotellada antes de entrar y bastante pan y embutido para comer de bocadillos por lo que no entendimos por qué no había un alma con vida en todo el hotel cuando salimos. Salimos a la calle con un pañuelo en nuestra nariz, por miedo a contagiarnos de lo que quiera que hubiera matado a todo el mundo. Había gente tirada en la acera, muertos frente al volante de sus vehículos, unos simplemente parados, otros estrellados, había niños, policías, mujeres, incluso militares tirados en el suelo como si de repente hubieran muerto todos al mismo tiempo. Mi novia y yo nos agarramos de la mano y no sabíamos qué hacer. Entonces fue cuando empezó la pesadilla real. Los muertos comenzaron a moverse cuando nos acercamos a ellos. Al principio pensamos que estaban moribundos, pero cuando les vimos las caras, sus ojos opacos y su cuerpo tan seco, supimos que no se movían para pedir ayuda, sino porque querían venir hacia nosotros.



Fue escalofriante, como si de repente todos los cadáveres fueran levantados por una fuerza mágica y en menos de un suspiro estaban todos en pie, mirándonos, babeando y con los brazos elevados hacia nosotros. Mi novia me aferró del brazo y me apremió a que corriera. No necesité que me lo repitiera, corrimos los dos directos al hotel mientras los muertos cerraban filas y trataban de cortar nuestra retirada. Escuchamos disparos, un americano había salido de otro edificio y la emprendió a tiros con los zombis, eso nos ayudó porque, aunque los tiros no les hacían nada, un buen número de muertos vivientes fue hacia él. Mi novia agarró una caja de madera que había en la calle y la blandió como una especie de espada rudimentaria golpeando a los zombis en la cabeza. Estos caían redondos con los golpes y luego volvían a levantarse. El tipo estaba confiado de que no se le acercarían con su rifle y cayó antes de que pudiéramos alcanzar la puerta del hotel. Para entonces los zombis ya nos rodeaban y nos abrimos paso a base de golpes y empujones hasta llegar a las puertas. Los zombis nos siguieron como moscas detrás de la miel. Cerramos las puertas y pusimos bancos pesados contra ellas para evitar que entraran. A continuación arrastramos muebles a las ventanas y así contuvimos su amenaza.



Creímos estar a salvo, esperamos que el teléfono funcionara pronto para llamar a la embajada, a las autoridades, a quien fuera. No hubo suerte, ni siquiera teníamos línea. Teníamos que dormir, había llegado la noche y seguíamos asediados por los zombis, que parecían tener fuerzas renovadas con la oscuridad. Nos refugiamos en nuestro cuarto y allí dormimos con un mueble sujetando la puerta y otro cubriendo la ventana, a pesar de que esta daba a un acantilado y sabíamos que nada podía entrar por ella.



Al despertar pensamos que había sido una pesadilla, sin embargo allí estaban todos. Deambulando por la ciudad, muertos y apestando a putrefacción.



Nos fuimos a duchar, teníamos que quitarnos el olor a sudor, la humedad era horrible en esa ciudad y el día anterior había sido agotador. Necesitábamos empezar el día como personas y no como animales. Así fue que nos separamos en los vestuarios, ella al de las chicas y yo al de los chicos. No sé por qué fuimos así de inconscientes ya no iba a ser la primera vez que nos duchamos juntos. El hotel estaba desierto, no había nadie ni vivo ni muerto. Bueno, no había nadie a la vista, hasta que entré en mi vestuario y vi a un hombre de unos sesenta años muerto sentado en una banca y apoyado contra la pared. Quise marcharme, avisar a mi novia de que no estábamos tan seguros allí, pero examiné bien al tipo y me di cuenta de que una escoba tenía más posibilidades de moverse que él. Parecía llevar semanas muerto. Ya ni siquiera apestaba.



Me desnudé sin perderlo de vista. No dejaba de ser inquietante que hubiera un tipo así en la ducha y nadie lo hubiera detectado antes. Mientras me enjabonaba la cabeza el hijo de puta se movió. No fue un movimiento natural en absoluto, su cuerpo se levantó como movido por un tío con poderes de telekinesia y caminó hacia mí. ¿Cómo podía moverse esa momia? Cogí mi ropa y salí de la ducha evitando tocarle o que me tocara. Solo verle me ponía los pelos de punta y me daban ganas de vomitar.



Mi novia se asustó al verme pero cuando le dije que nos íbamos no dudó un instante en salir de la ducha y vestirse. Cuando terminamos de ponernos los zapatos salimos y vimos que en realidad había cadáveres por todo el hotel. De algún modo habían entrado cuando salimos el día anterior y cuando volvimos se habían metido en rincones oscuros, como si fueran marionetas sin su dueño. A medida que cruzamos el pasillo, los no-muertos se levantaban y nos seguían emitiendo horribles gemidos.



Salimos disparados del hotel, en la calle ya no había tantos de ellos, corrimos hasta quedarnos sin aliento y llegamos a la estación de tren. Vimos que uno se acercaba y pensamos que nos sacaría de ese infierno. Rezamos para que la pesadilla solo fuera en ese pueblo costero.



El tren se detuvo y estaba completamente vacío. Subimos y examinamos todos los vagones hasta llegar al primero. Allí vimos a un joven que, al darse cuenta de nuestra presencia detuvo el tren en medio del campo para venir a hablar con nosotros.



- Me alegro de ver gente viva - dijo -. Siento decirles que nuestro destino también ha sido tomado por los zombis y que no queda nadie. Deben ser los últimos supervivientes.



- ¿Qué es lo que ha pasado? ¿Sabe algo?



- Sí, sé que toda mi familia es zombi en este momento y no voy a vivir mucho más. El tren puede alcanzar los 230 km/h, velocidad suficiente para destrozar la estación y llevarse por delante cientos de esos monstruos. Necesito que me digan si quieren acompañarme.



- ¿Qué? - replicó mi novia -. ¿Piensa suicidarse?



- Tenía una preciosa niña de cinco años, mi mujer estaba embarazada. Eran todo para mí - susurró, apenado -. No puedo seguir viendo sin ellas.



- Lo lamento mucho - dijo mi novia, preocupada -. Pero nosotros nos bajamos.



Él volvió a la cabina sin replicar y abrió las puertas del tren. Estábamos a unos doscientos metros de la siguiente aldea. Como todo lo que habíamos visto, el otro pueblo estaba muerto. Nada se movía y el olor a putrefacción inundaba nuestras fosas nasales. Estaba claro que había que andar con cuidado, nos armamos con varias piedras del tamaño de un puño y entramos en el lugar. En las calles había zombis devorando a otra gente. Escuchamos disparos y vimos cómo los que disparaban no conseguían detener la horda que se les venía encima, por suerte atraían hacia ellos a todos los zombis. Vimos un edificio resistente y probamos suerte por si estaba abierto. Tenía cristaleras en el techo y el resto estaba hecho de hormigón, si no había nadie dentro, sería un buen refugio. Entramos y cerramos las puertas. No vimos a nadie, pero eso fue hasta que llegamos a una gran sala, una especie de salón de actos, donde había varios cadáveres en el suelo. No nos fiamos, no íbamos a esperar a que se levantaran, así que volvimos a salir, buscando otro lugar seguro.



Nos preguntamos por qué se convertían en zombis y nosotros no. Lo único que sabíamos era que nadie permanecía muerto cuando esos muertos vivientes te mordían. No tardaban casi nada en levantarse y unirse a ellos en su hambre caníbal.



Entonces vimos a una joven de piel oscura aparacer entre los coches. Parecía de una tribu a juzgar por sus colgantes que tenía enganchados al pelo. Llevaba brazos y piernas descubiertas y de su pecho colgaban huesecillos. A su lado apareció un hombre alto y musculoso que parecía escoltarla. Al principio pensamos que se trataba de dos supervivientes, pero al ver que los zombis se rendían y postraban a su paso, supimos que no era así. Lo que nos lo confirmó fue que esa mujer nos señaló como si fuéramos unas piezas de caza y todas las miradas de los no-muertos se volvieron hacia nosotros, ansiosas, furiosas.



Encontramos un coche a la salida del edificio con las llaves puestas y la puerta abierta. Probamos suerte y lo arrancamos con éxito. Mi novia llevaba encima el mapa de carreteras de la isla y, después de atropellar a varios zombis, cogimos la carretera y nos dirigimos al aeropuerto.







Allí se acabó la pesadilla, en la terminal no sabían nada de la plaga zombi y aprovechamos para cambiar nuestro vuelo de salida lo más pronto posible. Fue sencillo ya que nadie acudía a sus vuelos, de modo que en una hora estábamos en un avión que nos llevaría a casa.



Cuando uno se imagina las películas de zombis no sabe lo que supone esa pesadilla, es como una forma divertida de ver el Apocalipsis, pero os aseguro que yo lo he visto y no tiene nada de divertido. En ese vuelo el capitán del avión nos advirtió que las autoridades portuarias habían emitido un comunicado internacional donde pedían ayuda humanitaria urgente porque les había sacudido una terrible tragedia. Y no tardamos en averiguar por qué. Cuando llevábamos 30 minutos de vuelo, una fuerte turbulencia sacudió el avión. Miramos por la ventanilla y vimos un enorme resplandor.



Cuando llegamos a casa nos enteramos por un periódico de que había habido un accidente termonuclear en una isla del Océano Índico y apenas había supervivientes. Misteriosamente la noticia solo la dieron en un canal de televisión y al día siguiente no había rastro de la noticia ni siquiera por Internet. Una mentira para ocultar que, por unos días, la muerte caminó por sus calles. ¿Pero quién estuvo detrás de la catástrofe? No lo sé, y por lo que he podido comprobar durante todos estos años, a nadie le importa.

obtenido de http://tonyjfc.jimdo.com/historias/la-muerte-camina/#commentForm4562051463

Truco o Trato

Era una tarde fría de 31 de octubre cuando toda la familia fue al cementerio a recordar a Josefine, la madre de Laura, que había muerto hacía siete años. Los niños, Greta y Tomas, no dejaban de preguntar cuánto faltaba para llegar ya que estaban atrapados en un interminable atasco a las puertas del cementerio. Todo el mundo iba en esas fechas a repoblar de flores frescas las tumbas de sus seres queridos. Podían hacerlo todo el año, pero todos iban el mismo día, lo que provocaba la desesperación de los padres, Gabriel y Laura.




- Te dije que era mejor venir mañana - le dijo Gabriel.



- Mañana no habrías querido llevarme - replicó ella-. Solo podíamos venir hoy, que es fiesta para todos.



- Jo, papá, quiero irme a casa - protestó Greta, de morros.



- ¿Por qué tenemos que venir cada año a visitar esa tumba? - añadió Tomas, mientras jugaba con su consola portátil.



- Mientras no seáis más mayores no pienso dejaros en casa solos - contestó su madre.







Pasaron dos horas metidos en el coche para conseguir encontrar un aparcamiento a más de veinte minutos de la tumba de la abuela. Cuando salieron tuvieron que superar un nuevo atasco de familias que trataban de moverse por los estrechos pasillos que había entre las tumbas. Cuando al final llegaron a su destino se quedaron inmóviles frente a un rectángulo de piedra gris que a Tomas no le llamaba la atención, en absoluto.



Tomas era un niño retraído que le costaba trabajo hacer nuevos amigos. Solía refugiarse en su consola de videojuegos ya que le daba todo lo que la gente se negaba a ofrecerle, buenos ratos. Por ello en cuanto tuvo ocasión, volvió a jugar, olvidándose de la gente que pasaba a su lado a empujones. El lugar que solía ser el más tranquilo del mundo, era un auténtico caos y parecía más un mercado que un cementerio.



Entonces el niño sintió que alguien le cogía el brazo y tiraba de él.



- Dame tu consola - le pidió una niña, que le apartó de la gente y se metieron entre dos panteones.



- No pienso dártela - replicó él, enojado.



- Dámela o te arrepentirás.



La mocosa no debía tener más años que él, nueve a lo sumo, sin embargo su mirada tenía algo que le daba miedo. Tenía pupilas negras, pelo largo marrón y tenía el contorno de los ojos amoratados, como si estuviera maquillada de muerta. Sin embargo no parecía maquillada. Tenía rasgos bonitos y llevaba un vestido de comunión muy extraño, como si se lo hubiera robado a su abuela.



- Déjame en paz, es mía.



- No seas idiota, dámela - insistió ella, intentando cogerla.



- ¡Papa! - Gritó Tom, tratando de evitar que ella se la cogiera.



Su padre le miró, no estaba muy lejos y le saludó con la mano.



- Tomas, ven aquí, no te alejes o te perderás.



- Pero esta niña no me deja en paz - protestó el niño.



- ¿Qué niña? - preguntó su padre, extrañado.



Justo en ese momento Tomas se dio cuenta de que no tenía a nadie delante.



Y se desmayó.



Cuando volvió en si, tenía su consola fuertemente aferrada en la mano y estaba en una camilla. Sus padres se debieron asustar tanto cuando perdió el sentido que lo llevaron al hospital. Sin embargo estaba bien, él lo sabía. Había visto a una niña fantasma y la impresión de saberlo fue demasiado fuerte para soportarlo. De toda la vida sus padres le habían dicho que los fantasmas no existían, pero él había visto uno. Les había creído y acababa de descubrir que en realidad ellos eran los que no sabían nada.



- Ha despertado - dijo su madre, sonriendo aliviada.



- Su corazón late regularmente y para asegurarnos de que está bien deberíamos hacerle un escáner cerebral - recitó el doctor -. Puede que tenga un coágulo y esa sea la causa de su desmayo.



- No, no fue mi cabeza - dijo Tomas.



El doctor le ignoró como si él fuera un perro y no pudiera entenderle.



- En cuanto sea posible se lo realizaremos. Mientras tanto estará en observación.



Y salió de la habitación.



- No estoy mal - repitió a sus padres.



- ¿Cómo vas a saber tú más que un médico, cariño? - replicó su madre.



Entonces quiso contarles la verdad, que se había desmayado por el susto, pero si no confiaban en él, ¿cómo iban a creerle? ¿Qué pensarían si les decía que había visto un fantasma?







Le hicieron interminables pruebas, análisis de sangre y no sirvió sino para confirmar que estaba completamente sano, con el colesterol un poco alto para su edad. A parte de eso, nada más. Al fin se fueron a su casa aunque sus padres y su hermana se pusieron un poco pesados por que temían que le volviera a dar un desmayo repentino.



Esa noche, fue como todas las demás. Cenaron, les mandaron temprano a la cama y una vez allí su padre le arropó como cada noche. También fueron a verle su hermana y su madre, tras lo cual apagaron la luz de su cuarto y al fin le dejaron tranquilo para seguir jugando a su consola portátil. La sacó de debajo de la almohada y se puso a jugar.



No había terminado de encenderla cuando notó que algo le agarraba del pie.



Tom gritó como un loco y saltó de la cama, corrió hacia la luz y la encendió. No se daba cuenta de que mientras examinaba la cama seguía gritando como poseído por mil demonios hasta que sus padres aparecieron y abrieron la puerta de golpe.



- ¡Qué pasa! - exclamó su padre.



- Una cosa me cogió del pie - dijo, temiendo que no le creyeran.



- Cariño, lo habrás soñado - le explicó su madre con cara de infinita paciencia.



- Te lo juro mamá, no estaba dormido, fue real.



- Se te enrollarían las sábanas en la pierna - razonó el padre.



- Te digo que algo me cogió, fue ella.



Sus padres fruncieron el cejo y se miraron extrañados.



- ¿Fue quién?



- La niña del cementerio, es un fantasma.



Tom sabía que no le creerían, pero estar en su casa y no delante de extraños, le hizo creer que en esta ocasión le creerían.



- Tomas - aleccionó su padre -. Los fantasmas no existen.



- Lo dices porque tú nunca has visto uno. Yo sí lo he visto, esta tarde. Cuando me di cuenta de que era un fantasma me desmayé de miedo.



- Pero si era de día y los fantasmas no se parecen a las personas - replicó su madre.



- Pues ella lo parecía. Además qué sabéis vosotros si nunca habéis visto uno.



En ese momento apareció su hermana pequeña por la puerta y la actitud de sus padres cambió radicalmente al verla.



- Tomas, duérmete. Deja de inventarte cosas para asustar a tu hermana - le regañó su padre.



- Vamos, todos a dormir - dijo su madre.



- No quiero estar solo - protestó él.



- Vamos, vamos, ya eres mayorcito para dormir con nosotros - le regañó su padre.



Todos salieron cuando acomodaron las sábanas sobre él y de nada sirvieron sus ojos suplicantes. Volvió a quedarse solo en plena oscuridad. Su mano se escurrió bajo la almohada y tocó con miedo su consola de videojuegos. Esta vez no la encendió, la aferró con fuerza entre sus manos y cerró los ojos, deseando dormirse cuanto antes.



- Quiero tu consola - dijo la misma voz de niña del cementerio.



Tomas abrió los ojos, aterrado. Delante de él estaba esa niña fantasma pero esta vez parecía enojada y la creía capaz de hacerle daño. Esta vez el terror impidió que gritara.



- Déjame en paz, no te he hecho nada - consiguió balbucear, entre lágrimas.



- Dámela - ordenó ella -. O te perseguiré toda tu vida.



- Si te la doy, ¿te marcharás?



La niña le miró con ansiedad. Extendió las manos esperando que se la diera. Si por el día había dudado si era real o no, en aquella oscuridad no cabía duda que era un fantasma porque su rostro, su ropa y su presencia eran visibles en la oscuridad como si irradiara una tenue luz.



- Tómala, vete - le ordenó.



Ella la tomó entre sus manos y Tomas la soltó.



Entonces la consola cayó a la alfombra y se abrió en varios trozos, soltando la batería, la tapa, la carcasa, los botones...



- Mira lo que has hecho - le regañó la niña.



Tomas tenía más miedo de ella que de haber roto su consola. La niña se enojó y desapareció en la nada. Entonces comenzaron a moverse los cajones de su cuarto, golpeó las paredes con fuerza y Tomas no pudo soportar el miedo y se puso a gritar de pánico.



Sus padres no tardaron en llegar, enojados, pensando que era él quien daba los golpes y cuando abrieron la puerta y le vieron en la cama con la cabeza escondida bajo la manta y la consola en el suelo, supieron que él no había sido el de los golpes ya que éstos cesaron justo cuando abrieron la puerta.



- Pero qué demonios pasa aquí - dijo su padre.



- Es ella, está muy enfadada porque se ha caído mi consola - explicó Tomas, llorando.



- ¿Quién? - preguntó su madre.



- La niña fantasma, quiere que le dé mi consola. Se la di y no la cogió, se cayó al suelo y se rompió. Entonces se puso a golpear todo.



- ¿Que quiere tu consola? ¿un fantasma? - preguntó su padre, incrédulo.







Esa noche le permitieron dormir con ellos. Su padre le prometió arreglar la consola al día siguiente y así pudieron dormir tranquilos.



Sin embargo a la noche siguiente la niña volvió a aparecerse a Tomas y éste salió corriendo a la habitación de sus padres. Estos no le creían demasiado, pero sabían que pasaba algo que no podían comprender, de modo que le dejaron dormir con ellos una noche más.



Al día siguiente llamaron a un médium y le contaron todo lo que había pasado.



- Averigüen lo que quiere y dénselo - les aleccionó.



- Ya se la dio - dijo Gabriel -. Y no se la cogió.



- Deben averiguar dónde fue enterrada y déjenle lo que pide, en su tumba. De ese modo descansará en paz. Aunque otro modo de ahuyentarla es poniendo en su puerta calaveras y cosas que den miedo como calabazas con forma de cara y una vela dentro. De ese modo el fantasma de la niña no se atreverá a entrar en su casa. Sin embargo, no descansará hasta que tenga lo que busca.



Aunque no confiaban mucho en sus soluciones, decidieron hacerle caso para tranquilidad de sus hijos (ya que ahora también su hija estaba muerta de miedo). Compraron calabazas de Halloween y las pusieron en la puerta de su casa. Colocaron telas de araña en las ventanas, murciélagos de plástico colgando... tal y como decía la tradición de Halloween que debían hacer.



Y para asegurarse de que funcionaba volvieron al cementerio.



Fueron a la tumba de Josefine, la abuela de Tom, y buscaron por los alrededores la tumba de alguna niña muerta. Casi todas eran tumbas de ancianos y ancianas, pero no encontraron ninguna lápida con la inscripción de una niña. Entonces Tomas miró en la puerta de un mausoleo y leyó un nombre: "Jennifer Corbin, muerta con ocho años por una parada cardíaca." Al parecer pertenecía a una familia muy rica.



- Toma, Jennifer -dijo el niño.



Dejó la consola justo frente a la puerta y se fue con sus padres corriendo. Les dijo que la había encontrado y que ya podían irse.



A medida que salían del cementerio se fueron encontrando personas que también entraban con curiosos objetos en las manos. Nadie saludaba a nadie, parecían demasiado asustados como para decir el motivo de su presencia allí. Aunque quizás nadie decía nada porque, en el fondo, todos sabían el motivo de su visita.



Desde aquel día, no volvieron a tener ningún suceso sobrenatural más y Tomas decidio que nunca más jugaría a un videojuego.



Desde aquel año, siguieron la tradición de Halloween y cada 31 de octubre llenaban su casa de objetos extraños, calaveras, calabazas y objetos propios de esas fechas para ahuyentar a los posibles fantasmas que quisieran visitarles con el objetivo de hacerles el "truco o trato".

El campamento

convence ni la religión católica, mucho menos esto...)


Nunca ví imágenes raras, ní sombras blancas, ni ruidos extraños, ni cosas fuera de su lugar pero tuve una vez una experiencia insólita, jamás pensada, que me descolocó y cambió mi manera de pensar sobre algunas cosas.



Con mi curso de secundaria solíamos irnos de campamento a fin de año, la primera quincena de diciembre después de los recuperatorios y antes de Navidad, obvio.

El primero fue el 13/12 de 2003, lo recuerdo porque estaba en tercer año y me perdí el último capítulo de Resistiré en el Gran Rex telefé lo repetía el sábado con toda la fiesta... ERA UN FANATICO TOTAL! Mierr



El segundo, el mejor, fue en el 2004. Sólo fuimos 11 personas y a la noche llegó otra. Nos fuimos a la orilla del río en la primera noche, empezamos a hablar de varias cosas (sexo, amistad, y bla bla). De hecho un amigo empezó a boludear diciendo que quería que jason salga del agua y lo viole... ese era su sueño, decía que lo re admiraba (Cuak!!!!!!)... Solo teníamos un fernet (wacale!!!)... empezó a hacer friecito... nos fuimos a las carpas a a buscar frazadas, camperas y cosas para abrigarnos. No me acuerdo que hora era pero nos tocó el sueño... nos volvimos a las carpas, estabamos todos en una sola.. (Pero no pasó nada!!!!!) En la orilla (imagínense a 100 metros) habían quedado dos chicas y un chico.

De repente empezamos a oír gritos desesperados de una de las chicas (la rubia, jeje). Nosotros para ser sinceros, pensamos que quería "guerra"... porque es bastante calentona la muchachita, entonces no le dimos bola. (Siempre quiere llamar la atención). Pero al sentir que los gritos eran cada ver más aturdidores algunos chicos salieron corriendo a ver que era lo que le pasaba. Yo me quedé en la carpa. pero la curiosidad nos mató y decidimos ir también. Cuando llegué me encontré con una cosa que me descolocó completamente... La otra chica (la morocha) estaba en el suelo golpeándose y grtiando... estaba toda lastimada... la cara hinchada y los ojos blancos... fue horrible. estaba como poseída... Miro alrededor y encuentro a la rubia llorando y al chico sangrando... mis otros compañeros la querían hacer reaccionar a la morocha (con golpes, cachetadas y gritos) y en eso se despierta diciendo un estúpido: -Qué pasa? .el tono fue tan ficticio que sentí que nos estaba tomando el pelo... pero al ver nuevamente las caras perplejas de mis compañeros me dí cuenta que realmente había sucedido.

La envuelven en una frazada y la llevan hasta el campamento... yo le pregunto al chico que le habia pasado y el nos cuenta:

-estabamos con "la rubia" sentados ahí (dos sillones que apuntaban hacia los árboles) y ella (la morocha) estaba mirando hacia el río. por ahí escuchamos los ruidos de las piedras y unos susurros raros. Cuando nos damos vuelta vimos que "la morocha" se para y se va hasta el río como agarrada de la mano con alguien... se acomodaba el pelo... entro al agua, corri a sacarla, "la rubia" empezó a gritar y ustedes (por nosotros) no venían. Tenía una fuerza impresionante, estaba toda lastimada, y empezó a gritar "(El nombre de un pibe)" "( El nombre del pibe")... yo le preguntaba que le pasaba y no me contestaba... En eso que la estoy agrrando me pega un cabezazo y me rompe la naríz... lo unico que pude hacer era tirarla al piso... ahi empezó a llorar y a gritar.



Mis compañeras la llevaron al baño y la bañaron. porque pensabamos que estaba borracha. La acostaron en la carpa, por supuesto nosotros no nos podíamos dormir. Los dos chicos que la vieron estaban medios descompuestois y lloraban de lo nervios. entonces la acuestan en la carpa y nuevamente repite el nombre de ese pibe... "sali, sali de aca" "No quiero ir con vos... salí que se va a enojar "fulano" decía...

Nos quedamos afuera de las carpas sentados todos juntos, entonces su mejor amiga y otro pibe van a llamar a sus viejos para que la vengan a buscar. como en ese tiempo no habia toda la onda del celular tuvieron que ir hast a la cantina y llamarlos desde ahí. Los tipos de la cantina estaban re cagdos y ni se acercaron a ver que era lo que nos pasaba.

El vaso y el demonio

Tres amigas solían divertise haciendo espiritismo con las tijeras y el libro, pero un día decidieron hacerlo con un vaso y un abecedario (yo conocí a una de ellas, Amparo).




Contactaron con un espíritu excesivamente parco en palabras. Constantemente se movía adelante y atrás, adelante y atrás, adelante y atrás, con moviemientos rápidos de una chica a la que estaba enfrente.



Le preguntaron quién era y el vaso, con rapidez, se dirigió a las letras y deletreó d-e-m-o-n-i-o, y acto seguido continuó con sus movimientos rápidos, adelante y atrás, adelante y atrás, sin un leve descanso, rápido, insistente, adelante y atrás, adelante y atrás....

Al rato, más alucinadas que otra cosa y con la idea de que aquel espíritu fuese realmente del demonio, alguien se atrevió a preguntar:

- ¿Qué estás haciendo?.

A lo que el vaso, deletreando, respondió: m-e-l-a-e-s-t-o-y-f-o-l-l-a-n-d-o.



Salieron corriendo de la casa y se quedaron con dos dudas: ¿era realmente el demonio? ¿estaba haciéndole el amor al alguna de las dos chicas a las que se les acercaba el vaso?.

Historia de terror - casa embrujada

HOLA, MI NOMBRE ES HERNAN Y LO QUE LES VOYA CONTAR ME LO CONTO MI ABUELA LO QUE LE SUCEDIO A MI ABUELA EN HONDURAS EN EL DEPARTEMENTO DE FRANCISCO MORAZAN EN UNA ALDEA LLAMADA SABANAGRANDE VIVIAN MUY ALEJADOS DEL PUEBLO CASI POR EL CEMENTERIO VIVIA UNA SEÑORA CON 3 HIJOS EN ESA CASA PASABAN COSAS ESPELUZNANTE A PARTIR DE LAS 6:00 PM EN ADELANTE LAS LAMINAS CHILLABAN COMO SI ALGO ESTUVIERA CAMINANDO SOBRE ELLA SE ESCUCHABA GENTE HABLANDO EN LA COCINA LAS HOYAS Y TRASTES SE ROMPIAN EN LA NOCHE UNA VEZ DE ESAS MI ABUELA SALIO A VER QUE PASABA Y LO QUE SE ENCONTRO FUE UN ANIMAL NEGRO CON UNOS OJOS ROJOS QUE LA QUEDO VIENDO MI ABUELA MI ABUELA SE ASUSTO MUCHO EN OTRA MI ABUELA SE QUEDABA SOLO EN ESO ELLA SE DURMIO EL LA CAMA Y ELLA SINTIO QUE ALGO DE ACOSTO SOBRE ELLA Y DESPUÉS LE MOVIAN LA CAMA COMO SI ALGUIEN QUISIERA QUE ELLA NO ESTUVIERA EN ESA CASA PERO LO MAS EXTRAÑO FUE CUANDO LA PUSO EN VENTA LA CASA SOLO UNA SEÑORA SE LA COMPRABA SUPUESTAMENTE ELLA HACIA COSAS MALAS COMO BRUJERIA SE LA VENDIO A UNA CANTIDAD MUY BAJA .. ESPERO QUE LE HAYA GUSTADO LA HISTORIA A LO QUE ME CONTO. GRACIAS POR HABERLA LEIDO ESPERO ESCRIBIR OTRA HISTORIA PARA QUE SIENTAS LO QUE LE PASA A ALGUNAS PERSONAS ...

Una historia paranormal.

Esta historía me la enviaron a mi email, agradesco el aporte.










La historia que a continuación les boy a contar me paso a mí y en lo personal es una de las cosas que hizo que cambiara mi forma de pensar y ver el mundo.



Todo comenzó aquí en la ciudad de Durango, en la calle con el nombre de 20 de septiembre en este mismo año, eran aproximadamente la 1:30am yo no podía dormir ,no podía conciliar el sueño, en la calle no había luz eléctrica por la causa del viento la calle estaba en penumbras la única luz que se visualizaba era la de mi vecino la luz de su balcón , hacia un silencio absoluto lo cual ocasionaba que todo lo que pasaba a mi alrededor lo pudiera escuchar ,de pronto escuche un golpe como si alguien se hubiera caído de una bicicleta rápidamente me levante de mi cama por que noches antes había visto a una persona en bicicleta asomándose halos carros, lo cual hizo que yo pensara que alo mejor era la misma persona que estaba dispuesta a robar los carros, pero cuando me asome desde mi ventana no pude observar nada solo una pequeña parte de la calle ,de pronto alcance a observar que en la casa de enfrente que estaba trepando un bulto negro por la pared, quede pasmado pues el bulto no subía por la ventana sino por la pared , de pronto el bulto subió la casa al momento de que subió se escucho un golpe muy fuerte lo cual ocasiono que la gente de la casa prendiere la luz ,yo me quede observando al pensar que alo mejor si era un ladrón que se disponía a robar esa casa ya no pude mirar nada mas ya que la falta de luz no me lo permitía, de pronto a mis espaldas empezó a escucharse una respiración agitada y fuerte , mi piel se erizo de todo a todo yo no sabia que hacer ya que la luz de mi cuarto estaba apagada y no podía mirar nada , la respiración continuaba cada ves mas fuerte y lo único que hice fue encomendarme al creador y empecé a caminar donde estaba el apagador ,esa respiración la escuchaba mas cerca de mi cada ves que me acercaba el apagador , pensé en no prender el apagador ya que casi en todas las películas de terror prenden la luz y aparece algo horrible que te arranca la cabeza , aun así lo prendí y no había nada pero la respiración ahora provenía debajo de mi cama cuando paso eso baje hacía la habitación de mis padres los desperté y les comente pero no me creían, yo también empecé a dudar de lo que me había ocurrido y me dispuse a dormir en la sala, no volví a mi cuarto esa noche.



A la mañana siguiente mi madre se dispuso a ir ala tienda a comprar mandado y se encontró con la vecina de enfrente y le empezó a comentar a mi madre , que si no había escuchado nada ayer lo cual mi madre le respondió que no ,y le empeso a comentar a mi madre que anoche se había escuchado un golpe muy fuerte y que ella pensó que su suegra se había caído , encendió la luz y se dirigió ala habitación de la suegra pero ella estaba dormida cuando de pronto escucho un aleteo muy fuerte y después una carcajada que se escuchaba coma la del mismo demonio , mi madre no le comento lo que me había pasado a mi ,pero aun tengo la duda ¿Qué fue aquella cosa que estaba en mi cuarto ? hora se que lo que by y escuche fue real y que no fue mi imaginación ,pero tal vez ¿aquello abra sido una bruja? ,en mi opinión si y tal vez decidió asustarme por haberme percatado de ella.



Solo dios sabe que abra sido pero no es por demás preguntarse ¿existen las brujas y los fantasmas? so lo ustedes tienen la respuesta y quizás algún día entiendan de lo que estoy ablando.


(Esta historia fue sacada de otra web)

INVESTIGACIÓN EN PISO

Recibíamos hace algún tiempo la llamada de contacto de una joven pareja que vivían intranquilos debido a que creían estar sufriendo una serie de sucesos sin explicación. Después de analizar un poco el caso, de conversar con Luis, una persona a pesar de todo bastante escéptica y muy buena gente, decidimos desplazarnos con nuestro equipo para conseguir una comunicación o ser testigos de algún fenómeno.


"-Cuentame algo de lo que habéis sido testigos"

"-Convivimos con ello, no nos perjudica, pero cada día que pasa soy más consciente de que "algo" está conviviendo con nosotros, pero me gustaría saber exactamente de que se trata. El primer caso que nos ocurrió fue un día al poco de instalarnos, el suelo, como ves, es de madera vieja, y estando yo solo enceré el suelo desde la entrada hasta al final. Me quedé en la habitación, cuando secó, al hacercarme a la entrada, distinguí claramente unas pisadas marcadas que llevaban desde la sala de estar hasta la salida. Me puso los pelos de punta."

Ella, María, intervino:

"-A mi me causa temor, lo contrario que a él, prefiero no hablar de estas cosas, pero yo también he sido testigo. Estaba yo sola en el aseo, terminado de ducharme cuando escuché claramente el ruido del cajón de la cómoda del dormitorio abrirse estrepitosamente, Los ruidos son comúnes desde entonces."

Luis continuó:

"Referente a los ruidos nos referimos al suelo. Mientras dormimos, por el pasillo y en nuestro dormitorio escuchamos claramente pasos. Podéis pensar que es algo típico en madera al dilatarse y enfriarse durante la noche, pero yo distingo esos ruidos de unos pasos... Notamos una presencia, pero no nos perjudica, casi lo consideramos, o preferimos pensarlo así, como que nos protege."

"-¿Sabéis a quien perteneció esta casa o si ha pasado algo aquí?"

Luis contestó:

"Perteneció siempre a mi familia. No ha habido sucesos trágicos, mi abuela vivió siempre aquí hasta que llegó su día"

Yo contesté:

"No os preocupéis. Los sucesos paranormales y psicofonías a veces se da el caso de energías vinculadas al lugar, pero no tiene que ser necesariamente por tragedia, sino por sentimiento de felicidad, por haber pasado momentos felices en su día, de cierta forma, esas energías enciertos momentos de su otra vida tienden a revivir y volver a esos lugares, algo relacionado posiblemente a su purificación. No obstante, intentaremos comunicarnos de alguna manera."

Aplicamos en puntos estratégicos del piso nuestro equipo, en lo que enfocaba al pasillo la cámara de vídeo para grabar todo el rato, lo cual no nos dio resultados.


En el dormitorio establecimos el ordenador portátil con la grabadora conectada y un software especial que analizaba al momento lo grabado. Durante nuestra estancia en la sala y la entrevista fue grabada, y cierto es, que voces anómalas, como acostumbra a pasar, se entremezclaban en nuestro diálogo haciendo referencia a nosotros y a deseos de su vida terrenal.

En el dormitorio posteriormente intentamos establecer un diálogo grabado para averiguar el nombre de las energías, no respondieron, pero durante la estancia del aparato solo en la habitación en total silencio, se captaron voces increíbles y alguna clarísimo.



Exponemos los resultados psicofónicos, por desgracia, no fuimos testigos de apariciones, poltergeist ni nada por el estilo, a pesar de intentar establecer una comunicación mediante "raps" o golpes en la pared.

Los sucesos siguen dándose a lugar, pero nunca perjudican a la estupenda pareja, la cual envió un fuerte saludo y gracias de forma sincera por brindarnos la posibilidad de publicar este reportaje.

INVESTIGACION DE CAMPO EN EL CAMPOSANTO ENCANTADO

Mi madre quedó atrapada presa del pánico al ver como las puertas del cementerio se cerraban solas ante sus atónitos ojos...no es algo fuera de lo común, la gente vecina de alrededor tiene mucho respeto a ese camposanto, lo relacionan desde siempre a "un lugar encantado", el bello paraje, sembrado de culturas angelicales y arquitecturas góticas ayudan a crear una sensación de que siempre estas siendo observado...por fuerzas invisibles a la mayoría de nuestros ojos (...)"




Tubos, vecino del camposanto cuyo nombre no citamos con exactitud, pero que por supuesto es real.



Nuestro amigo Tubos nos citaba este testimonio, "¿porque no investigáis allí?.De seguro hay algo sobrenatural en torno a ese lugar, además, es muy antiguo, venerado y respetado por la gente del lugar. Efectivamente, en anteriores ocasiones acudimos al camposanto, y ya en la primera visita obtuvimos resultados psicofónicos buenos y fotografías bastante interesantes, pero de dudable "paranormalidad".(investigacones 8)

Pero lo que realmente nos causó interés, fueron las psicofonias tan claras obtenidas el día que acudimos acompañados con la televisión para preparar un programa dedicado a "los cazadores de psicofonias".(investigaciones 10)

La situación era de proveer; después de esos resultados, decidimos ir por nuestra cuenta, dedicando más empeño, e intentando obtener más material, tanto audio cómo de imagen.

Aquel domingo, el tiempo nos acompañaba, la tarde había sido cálida y fuimos al atardecer, momento idóneo para la obtención de psicoimágenes.

Nos referimos a las psicoimágenes al intento de "cazar" alguna imagen paranormal "real", es decir; si realmente las voces anómalas pertenecen a seres fallecidos o espíritus, la captura de imágenes puede ser posible, existen fotos, pero desconocemos las circunstancias con las que salen.

Se ha dado el caso de personas sensitivas que por sus propios ojos ven a esas energías pero que en la cámara no se captan, y viceversa, los ojos que no ven lo capta la cámara. Si carecemos de filtros de cámara, caros y difíciles de conseguir, de infrarrojos tenemos que limitarnos a realizar la "cacería de fotos" justo antes del atardecer o del amanecer, cuando esta intermedio esa luz, es el momento ideal. El tiempo de exposición que debemos poner debe ser alto, cómo para capturar un coche en movimiento, y evitar la utilización del FLASH. Personalmente algo que nos gusta mucho es la posibilidad que poseen algunas cámaras de dispara fotos ilimitadamente al presionar el botón y algunas incluso con temporizador que disparan a intervalos. En este caso lo ideal es situarlo en algún punto y dejarlo solo mientras lanza fotos a intervalos de 30 seg.. o 1 minuto. La posibilidad de ser cámara digital o de carrete influye, pero no con prioridad. Es preferible utilizar la cámara de carrete, pudiendo aplicar carretes especiales de infrarrojos, pero repito, son difíciles de conseguir en el día de hoy. Mi forma predilecta es poner la captura en automático, así mientras mantengamos apretado el botón seguirán disparando fotos ilimitada, enfocaremos a los sitios que queramos, y con una buena tarjeta de memoria, cabe la posibilidad de realizar 300 o más fotos (casi nada, ¡gracias tecnología digital!) , las cuales posteriormente se analizarán para comprobar si "cazamos" alguna imagen, cuantas más posibilidade4s y cuantos más intentos mejor.

Las fotos paranormales debemos atribuirlas solo a aquellas en que lo que aparecen corresponden a personas, fallecidas anteriormente.

Nos aproximamos entonces a las inmediaciones del camposanto, próximo al pueblo de alrededor, rodeado de un grueso muro de piedra fragmentada, donde se accede por una enorme puerta doble de metal y barrote que más bien parece estar echa para gigantes que para humanos. La puerta, sin candar, por ser aún horario abierto, se abrió sin dificultad a la par a un ruido chirriante que parecía avisar al cementerio de que alguien entraba perturbando su paz, aunque sin ser la intención, por supuesto, nuestro fin es el de investigación y conocimiento. El color predominante que inunda la vista al momento sería el blanco, blanco mármol y blanco pintado de las sepulturas que junto las estatuas parecen dar un ambiente de estar ante las puertas la luz de otro mundo, adornando el camino hasta el centro, ya que este cementerio tampoco es muy grande.




El silencio reinaba, parecíamos estar vigilados por los ojos de las estatuas, de estilo que bien nos recuerda al gótico, estatuas muy reales, que alzándose en columnas parecen los ángeles Gabriel y Uriel contemplándonos y protegiendo las puertas del cielo con una imagen plasmada en piedra, pero sabiendo que nuestras intenciones solamente abarcan descubrir que hay realmente o aproximarnos a la verdad, porque en este lugar circulan historias y leyendas diversas, por qué salen voces tan claras, sin ser amenazantes, en un lugar que se supone escasean los contactos paranormales, ya que es un lugar muy poco aconsejable para estas experiencias por ser los resultados escasos y nulos en la mayoría de los lugares. Comenzamos a caminar entre los estrechos pasillos, cuando, un jarrón se abalanzó sobre nosotros estallando en añicos al suelo, en esta situación, lo mas típico sería huir por pies, pero es algo común cuando se busca un hecho sobrenatural y el viento puede hacer algo así, que directamente lo atribuyamos a algo extraño y nos dejemos influir sobremanera. Nos quedamos quietos, esos sí, realmente parecía un aviso, pero nuestro punto de vista serio y racional nos hizo continuar. Si realmente se diera el caso de que algún ente quisiera que nos fuéramos, saldría en aquel momento en la grabación. Una de las grabadoras fue colocada estratégicamente cercano a un panteón, cubriéndole de ruido exterior, otra fue llevada todo el rato grabando y otra fue dedicada al intento de entablar diálogo, dentro del habitáculo central, aislado totalmente de ruido exterior. No hubo manifestaciones a pesar de solicitarlas en voz viva en los momentos de supuesto diálogo, pero los resultados psicofónicos fueron buenos y lo exponemos a continuación. Tal vez en próximas investigaciones en este lugar obtengamos alguna respuesta que nos aproxime bien al enigma en torno a este camposanto. Intentaremos también entrevistar a algún vecino que nos corrobore esas historias. De momento, dejamos en la decisión del internauta, la causa de que este lugar se den tantos casos psicofónicos.¿Qué es lo que vincula las voces a este lugar, a diferencia de otros camposantos?

¿Podría tratarse de un área de reposo para esas energías? ¿Una puerta a otro mundo como creía la cultura celta? ¿O simplemente las energías estuviesen de paso o las proyectamos los humanos subconscientemente a la grabadora? Poco a poco, indagaremos este enigma.

Fenómenos paranormales en un bar rosarino

Mi abuelo Pepe era “mi abuelo” a pesar de ser el padrastro de mamá, se llamaba José Marraro , supo incursionar en política, conoció a Eva Perón y fue dueño, durante muchos años, del bar “El Círculo”, en Laprida y 3 de febrero de Rosario.


Su mujer y mi abuela, Dora Legarreta, supo acompañarlo siempre en el manejo y la administración del bar, formaban un matrimonio muy querido en el ámbito gastronómico rosarino.

Luego de ser vendido, a fines de los ochenta, el bar pasó por otros dueños y conservó el nombre hasta hace poco, relacionado con el teatro que está a una cuadra, hoy se llama “Strood inn bar”, e intenta semejar más a un pub inglés que al café-bar luminoso y con teléfono público que conocí en mi infancia.





Pasar frecuentemente con el auto me hace rememorar esa esquina, parada obligada cuando veníamos al centro con amigos en los años 70, y lugar de encuentro de miles de situaciones familiares. Usábamos una mesa ubicada cerca de la caja, que mi papá llamaba “el confesionario del abuelo”, donde relucía una antiquísima registradora de formas modernistas. Recuerdo el café con leche con muchas medialunas, los “emparedados” de jamón, queso y huevo, y una pizza riquísima de queso de máquina. No volví nunca más a sentarme en alguna de sus mesas.

En noviembre me confiaron información increíble del bar “El Círculo”, avisé a mi confidente, de quien no voy a dar su nombre, que iba a contar lo que sucede, quizá más motivado por los recuerdos de la infancia que por los fenómenos fantásticos que, asegura, ocurren allí.

Recibí el primer mail el 6 de noviembre pasado en donde me cuenta que “varios empleados del lugar y algunos que ya no están, han experimentado avistamientos y sensaciones raras, de presencia paranormal, cada vez son más frecuentes, de mayor magnitud e intensidad”, se me consultaba, además, sobre la historia del lugar y si allí habían ocurridos hechos trágicos, que ameriten la existencia de fantasmas.

La historia de Carla Morán

En 1974, el equipo de expertos del laboratorio de parapsicología perteneciente a la Universidad de California recibió una visita inesperada. Una mujer llamada Carla Moran, pero a la que aún se sigue conociendo como Doris D. pseudónimo usado para proteger su identidad, se puso en contacto con el doctor y director de dicho departamento, Barry E. Taff.


Con evidentes síntomas de angustia, Doris le contó al escéptico investigador que por las noches, en su propio dormitorio, una entidad invisible la violaba. En ocasiones la agresión sexual era tan violenta que en su cuerpo eran visibles magulladuras y heridas varias, incluso en la zona genital. En un primer momento, el psiquiatra achacó los «ataques» a un desorden mental de la mujer; pero en cuanto Doris le mostró las heridas, el dictamen inicial tuvo que ser modificado. Lo que Barry Taff desconocía en ese momento es que existía una larga casuística de casos similares desde tiempos inmemoriales.

En la antigüedad estas presuntas agresiones sexuales por parte de entidades invisibles eran atribuidas a unos seres conocidos por el nombre de íncubos y súcubos: una especie de númenes de la naturaleza o demonios que poseían principalmente a las mujeres. Por supuesto, en pleno siglo XX doctores como Barry E. Taff ya no creían en la existencia de íncubos y súcubos, sino que atribuían este tipo de fenómenos a desequilibrios mentales o a las capacidades desconocidas de nuestro cerebro. Sin embargo, el caso de Doris D. ponía en entredicho cualquiera de las dos teorías anteriores.

Las marcas y heridas de su cuerpo difícilmente podían ser explicadas de forma enteramente científica, o al menos teniendo en cuenta los parámetros de la ciencia más ortodoxa. El caso captó la atención del doctor Taff, que decidió entrevistar de un modo más exhaustivo a la mujer, de la que por cierto sólo se sabe que residía en la localidad de Culver y que era viuda. Posteriormente hizo lo propio con sus hijos y vecinos, quienes le confesaron que ellos también habían sido testigos de los fenómenos. Desde ese instante, al supuesto agresor invisible se le conoció por el nombre de «el ente».



Regresiones hipnóticas



Los primeros estudios sobre la personalidad de Doris mostraron que gozaba de estabilidad emocional. En definitiva, que se trataba de una persona perfectamente normal.

Decidido a encontrar una explicación, el doctor Taff se puso en contacto con el hipnólogo Kerry Gaynor para que indagara en el subconsciente de Doris, con la esperanza de rescatar recuerdos que pudieran aportar alguna pista.

Sin embargo, las sesiones hipnóticas no aportaron nada en claro. Mientras tanto, las violentas manifestaciones del «ser» seguían produciéndose y la investigación se centró en averiguar cuál era la causa de los arañazos y mordeduras que sufría. Un equipo de médicos, con Taff y Gaynor al frente, decidió instalarse en el domicilio de la mujer.

En aquellos días fueron testigos de la aparición de bolas luminosas, llegando incluso a obtener dos fotografías en las que aparecían reflejadas unas extrañas luces que rodeaban el cuerpo de Doris. Las imágenes dieron la vuelta al mundo, pero algunos investigadores escépticos aseguraron que no se trataba más que de inusuales reflejos en el cristal de la cámara.

Lo preocupante era que Doris no mejoraba, sino que su estado se agravaba con el paso del tiempo. Los médicos temieron que la paciente acabara sumida en un estado irreversible de esquizofrenia. Ninguno de los miembros del equipo se había enfrentado nunca a una historia semejante, pero tras estudiar los escasos precedentes que existían en el mundo de sucesos de este tipo, concluyeron que las agresiones cesarían tarde o temprano.

En un primer momento, los investigadores habían atribuido los fenómenos a algún tipo de problema psíquico relacionado con trastornos del sueño, pues las agresiones siempre se producían mientras Doris dormía. Sin embargo, ante la espectacularidad de los hechos y su impotencia para hallar una solución, los psiquiatras comenzaron a tener en cuenta la posibilidad de la existencia de una entidad sobrenatural que violentaba a la mujer.



La prueba definitiva



Ni psiquiatras ni exorcistas habían ofrecido una respuesta a Doris, que continuaba sufriendo las violaciones. Las consiguientes marcas en su cuerpo, prueba de que había sido agredida sexualmente, provocaron en la mujer tres embarazos psicológicos.

Ante el cariz que tomaban los hechos, la mujer aceptó trasladarse al laboratorio de la Universidad de California. Allí se le construyó una casa de cristal en la que vivió durante un tiempo, continuamente observada por cámaras y los doctores. La sorpresa llegó cuando una noche todos los presentes pudieron presenciar una de las agresiones.

El cuerpo de Doris se retorcía y se movía como si alguien la empujara y la sujetara al mismo tiempo, pero ninguna de las cámaras registró nada extraño a su alrededor. A esta primera agresión le siguieron otras tantas, las cuales también pudieron contemplar los cada vez más asombrados especialistas.

De todos modos, parte de los médicos seguía creyendo que su mente albergaba la clave del caso. Sobre todo a partir de que en una de las sesiones hipnóticas a las que era sometida, desvelase que de pequeña había sufrido abusos sexuales, cuyos recuerdos había ocultado en su subconsciente durante años.

Por fin se abría un atisbo de esperanza, ya que la relación entre aquel episodio de la niñez y las agresiones actuales parecía clara. Además, según diversos estudios, los casos conocidos de entes invisibles que atacaban a personas podían explicarse con el mismo razonamiento: abusos sexuales durante la infancia o, al menos, algún tipo de grave desorden de índole sexual o afectivo.

ANGEL DE LUZ

Nombre: Elio Leonardo Valverde


Relato: Ocurrio este hecho durante mi infancia, especificamente un 24

de Diciembre de no recuerdo exactamente que año, contaria yo con 7 u

8 años de edad, al llegar la noche y el consiguiente festejo de la

nochebuena, estando toda la familia en torno de la mesa esperando que mi

madre sirviera el menu pude divisar con absoluta claridad la silueta

refulgente de una mujer que vestia un largo vestido y un largo manto de

un color ambos blanco refulgente-valga la redundancia-recorrido

integramente por chispitas luminosas. El recorrido que hizo la mujer fue

salir desde la habitacion en la que yo dormia y dirigirse rumbo a la

cocina, esta hecho fue visto tambien por mi hermana 4 años mayor que yo

quien agitada me increpaba..."viste eso, viste eso?" .

Angeles Caidos

Nombre: Aaron Arellano

Tulimic Del Rosario Jal, un dia hace 25 años estaba yo chico pero me acuerdo bien como si fuera este dia, hibamos yo y una hermana mas grande que yo para

con otra hermana que vivia como a una milla de retirado de mi casa bueno loque

paso esta medio confuso porque hibamos por el rio para arriba y cuando de

repente de la nada aparecio mucha gente que yo habia conosido pero que yano

miraba por mucho tiempo y lo que paso es que esta gente estaba a medio rio, y

una persona estraña nos dijo que yo no podia pasar por ahi, que supuestamente

estaban lebantando un angel caido pero lo mas curioso de esto, que yo me

acuerdo que me ecape de la personas que nos habian dicho no podiamos pasar y

mas adelante junto

a una peña que esta todavia ahi en estos tiempos yo lo vi, era una persona

acostada y me acuerdo que tenia unas enormes alas blancas pero estaba muy susias de barro del rio, entonses me acuerdo que le pregunte alguien que quien

era esta persona, me dijo era el alma de Maria Perez. Bueno pues !

despues ya mas grande yo me di cueta que si era sierto que aquella persana era mi bisabuela y que si fue sierto porque mi hermana tambien tiene conosimiento

de este fenomeno, esto ocurrio mas omenos como el dia de muertos.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

El reloj

Habia un antiguo reloj de aquellos de cuerda que tenia mi abuela , mi abuelo cuando se encontraba vivo se levantaba todos los dias a la media noche por que hacia bulla a esa hora , se le habia vuelto una costumbre , luego de que el murio ese reloj se lo habian dado a la suegra de una tia , ahora hace un año el reloj se lo dieron de vuelta a mi abuela , pero algo habia cambiado , todos los dias la tapa de ese reloj se abria mas u menos a las 6:00 pm y a las 12:00 pm.
al principio pensebamos que no era nada extraño pero luego mi abuela recordo lo de mia abuelo , poco despues decidio regalarle el reloj a mi tia y en la casa de ella , pasaban mas cosas aparte de que se abria el reloj , la empleada escuchaba las risas de  mis primos cuando ellos ni siquiera estaban, una vez dijo ver una cosa que se metio bajo las camas e inclusive la empleada del miedo se puso a resar.
Yo en una ocasion cuando entre a su casa a tomar agua vi una sombra blanca deslisarse a mi lado derecho , yo hice como si no hubiera visto nada pero la verdad es que me dio miedo, esto llego al punto de que mi rpimo chiquito no le gustaba quedarse solo al lado y yo peor todavia , ir a ver algo a su departamento era una pesadilla por que yo queria salir rapido de alli.

viernes, 18 de junio de 2010

La PSP Maldita



Saben yo habia escuchado de hechos extraños osea paranormales , relacionados con tecnologia ,como que un televisor se apage o se prenda de la nada entre otras cosas pero jamas una tan directa.
Bueno lo que paso fue lo siguiente:
Una compañero estaba realizando un deber como a las 3 o 4 de la tarde estaba escuchando musica al igual que todos los viciosos que poseemos una psp , estaba viendo un video musical de regueton o algo asi cuando luego de un rato dice que la psp se quedo muda pero el no le puso atencion luego de unos segundos se decidio a mirar por que no sonaba nada y cuando miro salio una cara parecida a la del exorcista seguido de un grito desgarrador , cuando el escucho esto salio corriendo y se puso palido , luego le enseño el video a su madre luego apago la psp y hace como tres dias que no la prende y hasta la quiere vender para desarcerse de ella y esto si es verdad debido que el al dia siguiente me pregunto si los datos de la psp podian mezclarse de la nada , yo le conteste que no, luego nos conto lo sucedido, lo mas extraño de este caso es que el video que el vio , juro jamas haberlo descargado y mucho menos introducirlo en la memory stick , aparte que su familia no sabe andar en esos aparatos , el me entrego los datos de la memory stick para revisarla pero busque cada video y no habia ni rastro del video que el decia , raro no
Ahora el no quiere saber nada sobre ese aparato.